Por Caroline Dawson, Instructora Maestra de Spinning®
La música está a tope, las luces son tenues y la energía es alta. Tu clase está a punto de terminar y tus ciclistas se esfuerzan al máximo. La culminación, el sprint final de la clase, está a la vuelta de la esquina. El grupo está motivado y decidido a terminar con potencia y velocidad. Justo cuando estás a punto de liderar al equipo hacia la victoria, los ves. Dos ciclistas en un rincón de la sala, con tan poca resistencia que pedalean sin control, apenas se les notan las piernas mientras sus pedales giran. Es un punto crucial y un desafío al que se enfrentan muchos instructores: ¿cómo llegar a esos dos ciclistas que más te necesitan sin perder la energía y la concentración del resto del grupo?
Como instructores , todos hemos tenido ciclistas que toman malas decisiones sobre la bicicleta (y fuera de ella). ¿Por qué querrían rodar sin resistencia? Quizás lo hayan visto en una clase de ciclismo que no sea de spinning. Quizás estén mirando al ciclista de la bicicleta de al lado con abdominales marcados y simplemente sigan su ejemplo. O quizás estén tan distraídos que no escuchan tus indicaciones. Es nuestra responsabilidad como instructores corregir, pero hacerlo no siempre es fácil.
Conocer a tus jinetes, comprender sus necesidades y ser empático son los primeros pasos para brindar consejos efectivos que mejoren su técnica de conducción y garanticen la máxima seguridad. La clave para realizar correcciones efectivas es ser discreto, profesional y no amenazante en todo momento. Cada sugerencia debe presentarse de forma positiva y optimista, sin aislar ni criticar a tus jinetes. Las correcciones nunca deben distraer la atención del recorrido en sí, sino enriquecerlo al aumentar la autoconciencia de tus jinetes.
Empieza por observar a tus ciclistas. Si una buena parte de la clase comete el mismo error, tus indicaciones podrían ser la causa. Intenta hacer las mismas indicaciones verbales con diferentes palabras y observa qué sucede. Si solo unos pocos ciclistas cometen un error, quizás se deba a que no están prestando atención. Intenta dar una señal general al grupo, que animará a todos a tomarse un momento, salir del piloto automático y prestar atención a su forma. Para los ciclistas que no tienen nada que corregir, les sirve como un recordatorio amistoso y refuerza que están montando con buena forma. Para los pocos ciclistas que tienen algo que corregir, les proporciona la información necesaria para hacer el cambio necesario. Si estas indicaciones generales no son efectivas, tus ciclistas podrían asumir que estás corrigiendo a otra persona o no darse cuenta de que la corrección se aplica a ellos. Si este es el caso, es hora de bajarse de la bicicleta.
Al dar señales desde la bicicleta y brindar retroalimentación individual, hay un par de puntos para recordar:
- Sé discreto: Apaga el micrófono y haz tus comentarios lo más discretos posible. Puedes considerar impartir una parte de la clase sin estar en la bicicleta y comunicarte con tus participantes individualmente cada semana. Así, cuando necesites acercarte a un alumno y corregirlo, nadie se dará cuenta de que es algo más que la típica "consulta" que el grupo espera. El alumno al que corriges te habrá visto hablando con otros participantes, lo que reducirá la probabilidad de que se sienta señalado.
- Dales un "sándwich": Tu técnica para corregir a los pasajeros puede hacer que un estudiante te agradezca o te diga que te metas en tus asuntos. Usar el "método sándwich" de rodear la corrección con elogios es una forma eficaz de brindar retroalimentación y reduce la probabilidad de que la corrección se interprete como una crítica. A continuación, algunos ejemplos:
- “Estás trabajando duro y pareces concentrado”. (elogio)
- “Asegúrate de tener suficiente resistencia en tu rueda para que sientas que tienes que luchar mucho para conseguir un poco más de velocidad en este último sprint”. (corrección)
- “Asegúrate de que tus piernas no se sientan fuera de control”. (corrección)
- “Esto te permitirá conservar cada gramo de poder por el que has estado luchando hasta este momento”. (elogio)
Otra táctica para educar a tus pasajeros antes de que adquieran malos hábitos es brindarles información útil con regularidad. Intenta tener un "enfoque de la semana" donde les recuerdes amablemente un área específica que pueda necesitar mejorar. A continuación, algunos ejemplos:
- Repase los conceptos básicos de configuración de la bicicleta, que proporciona un excelente recordatorio tanto para principiantes como para expertos.
- Dedica una semana a tocar el manillar con suavidad. Recuerda a los ciclistas que deben apoyarse con piernas fuertes y un torso fuerte.
- Si estás haciendo un perfil de entrenamiento de fuerza, concéntrate en la pedalada durante una subida sentado. Recuerda a los ciclistas que deben crear círculos suaves y continuos.
A medida que tus jinetes apliquen estas sugerencias en futuras clases, podrás reducir la cantidad de correcciones necesarias con el tiempo. Recuerda que, con las indicaciones, las posibilidades son infinitas.
Utilice su creatividad de manera responsable para indicar a sus jinetes el éxito, ¡y volverán por más! Para obtener más consejos sobre cómo crear señales exitosas, suscríbase a nuestro boletín informativo.




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